Entrevista a Juan Vallejo. No sólo de ochomiles vive el hombre
Juan Vallejo Oye que no son 5 ochomiles, que me he subido a ocho. Aunque no me interesa especialmente la carrera de los ochomiles no me los quites, con lo que cuesta subirlos. Landher Montaña Perdona Juan, no volveré a quitarte ochomiles, y lo repetirá mil veces para que se me quede,ja, ja... ¿y no te interesa realmente coronar los 14 ochomiles? J.V. No, yo busco otro tipo de montañismo. El proyecto puede ser chulo, no quiero desmerecerlo, pero prefiero elegir las vías y actividades que me atraen por otras razones. Hombre como proyecto no deja de ser interesante, y si se ponen a tiro, si voy por los 10 ó 12, seguramente me lo propondré, pero como reto personal. Ten en cuenta que en nuestro entorno tengo la "mala suerte" de que ya hay gente, como Juanito Oiarzabal y Alberto Iñurrtegi, que lo han conseguido. Por tanto no se trataría de nada bueno. Pero si yendo a rutas interesantes voy sumando, no descarto acabarlos. L.M. 8 ochomiles (que no 5), expediciones punteras a Himalaya, las "7 cumbres", (proyecto de coronar la cima más alta de cada uno de los 7 continentes); ¿cuál es el secreto, como te financias las actividades? ¿te da todo ello para vivir? J.V. Muchas de las expediciones cuentan con financiación. Bueno el proyecto de las 7 cumbres se quedó a la mitad porque el patrocinador se echó para atrás. Los últimos años tengo la suerte de trabajar con el programa de TVE "Al filo de lo imposible" lo cual permite cierta holgura y, lo que es más importante, poder abordar proyectos interesantes poco habituales, que como expedición particular serían inviables, por excesivamente caros. Luego alguna proyección, fotos, colaboraciones, alguna chapucilla; podemos decir que es una forma interesante de "sobrevivir" Pero lo que mejor me cubre las espaldas es mi excedencia en el Parque de Bomberos de Gasteiz. Puedo seguir así, apurando este ritmo ya que cuando lo vea txungo puedo volver a mi plaza, y eso da mucha tranquilidad. Pero mientras tanto, procuraremos que ésto dure lo más posible. L.M: Una de tus actividades el año pasado fue la de ejercer de guía de montaña para deportistas de élite en el Aconcagua; algo diferente ¿cómo fue esa experiencia? J.V. Pues eso diferente, pero también enriquecedor. Se trata de gente muy diferente a la habitual en el resto de expediciones: deportistas de élite, muy válida en su modalidad, con unas cualidades inmensas y que en montaña están como pulpo en un garaje. Se sienten muy inseguros, lo cual es lógico, y por ello muy dependientes. Podían pensar que el Aconcagua les iba a resultar sencillo pero se dieron cuenta de que también la montaña puede exigir darlo todo. El día de cumbre las condiciones atmosféricas y de montaña eran nefastas y lo comprobaron. Se portaron muy bien, Escartín (ciclista), Martín Fiz (atleta), Chema Martínez (atleta) alcanzaron la cima pero el resto, Amavisca (futbolista) y otros funcionaron muy bien. Varios se quedaron literalmente a 30 m. de cima, lo que la gente de la calle no quiere llegar a entender pero sí, a alguno le faltaron sólo 30 m. pero es que no pudo ser en su caso. L.M. Y entonces ¿para cuando en una "Isla de Famosos" en la tele? J.V. Ja, ja, ja... Hombre, pues no te creas ¡eh! Ya iría por lo que pagan, cogiéndolo con un poco de cuidado y es que, ¡joder!, con lo que pagan, luego tengo para dos años de expediciones. Sí, sí. Si pagan todo lo que dicen yo creo que ya iría, al menos sería para pensarlo. L.M: Desde tus inicios has participado en expediciones con montañeros muy consagrados. Parece que has tenido suerte en ese sentido pero es que ahora parece que todos te solicitan, que tienes un caché alto. Todos quieren ir contigo. J.V Sí, en los inicios iba a cualquier lado, con tal de salir de casa. Ahora pues ya tengo la oportunidad de poder elegir proyecto y también compañeros. Ir a una ruta normal de un ochomil sencillo no me motiva y no voy. Ahora puedo elegir, sobre todo puedo ir con quien prefiero. Puedo anteponer ir con quien me apetece, aunque no sea un fuera de serie, a ir con un superfigura... L.M. Los que te seguimos de cerca (aunque te quitemos ochomiles de tu historial) sabemos que has socorrido a gente en apuros en situaciones en las que no ayudar estaría más que justificado (K2, Everest) por la altitud, por la dureza de las condiciones, porque ahí cada uno debe valerse por sí mismo, por todo lo que suponemos... J.V. La expedición es un grupo de gente que tiene que ayudarse. Es que no cabe otra, yo así lo veo. Somos un grupo y no me planteo si hay que ayudar o no, es la esencia de nuestro montañismo, yo así lo veo y punto. Lo que ocurre es que se conocen los sucesos de otras expediciones tipo comerciales y se justifican comportamientos. Es normal, son expediciones cuyos miembros se acaban de conocer y que van a dejar de verse en cuanto acabe su experiencia conjunta, gente que por otro lado no se han calzado unos crampones. Para mi está claro, somos una expedición y somos un grupo. Otra cosa es que ahí arriba, en esos montes altos hay que ser muy cuidadoso, hay que procurar ser autosuficiente y no puedes exigir nada a los demás. No puedes juzgar a nadie. L.M. Pero es que a los que compartimos ciertos valores tradicionales del montañismo nos gusta comprobar que todavía se estila eso tan romántico como el compañerismo. J.V. Si, de acuerdo, pero ya te digo, para mí es así, ni me lo planteo, punto. Yo en mi primera expedición, que fue al Everest, me encontré en el campamento del collado sur hecho polvo, a 8000 m. Y también a mí me ayudaron. Alberto Zerain me atendió, si no, no sé cómo hubiese bajado. L.M. Coméntanos tu última expedición de este verano del 2007 al GII. J.V. Ha sido una expedición financiada por el programa "Al filo de lo Imposible" y por otra cadena de TV italiana. Hemos participado Jose Carlos Tamayo, Josu Bereziartua, Mikel Zabalza y yo con otro grupo de italianos y el objetivo era el GII por la vertiente norte, desde Tibet. Se trataba de una cara todavía no ascendida, con mucha dificultad y bastante comprometida. Además, la vertiente norte del Karakorum implica un grado de aventura y exploración que añade mucho atractivo. La ruta prevista la vimos muy arriesgada desde el primer momento y el grupo nuestro varió sus planes buscando una línea diferente. Los italianos mantuvieron su idea inicial. Arriesgaron, en mi opinión mucho, muchísimo, pero es que iban algo-bastante presionados, pero salió bien y alcanzaron la cima. Tuvieron que bajar por la otra vertiente, por Pakistán, con lo que además completaron la primera travesía del GII. A nosotros se nos echó el mal tiempo y no hubo más que hacer. L.M. Otra actividad vuestra sin cima pero de gran envergadura fue el corredor Hornbein del Everest. J.V. Sí, esa sí que fue.... Muy bonita. Allí estuvimos nosotros sólos, no había nadie más. En otoño en el Everest no va nadie. Para que digan luego que Himalaya se está poniendo... ¡Pues no vayas al Cho Oyu por la normal, al Shisha, al Everest por Nepal y en mayo!. ¡Vete a otro lado!. En esa ocasión estábamos sólo Ferrán Latorre, Albero Iñurrategi y yo en toda la vertiente norte del Everest, ahí es nada . Se trataba de repetir la vía de Loretan y Troillet por el corredor Hornbein: 3000 metros de corredor continuo, sin descansos, de una exigencia física y sobre todo un compromiso muy alto. Sin una sola cuerda fija, sin oxígeno. Ferrán lo dejó antes y yo falta de 300 m. me sentí mal, vomitando incluso. Ah! (se lamenta) si no hubiera sido por eso... L.M. Probablemente si no hubiera sido por esa indisposición habrían firmado una de las más bellas ascensiones de los últimos años. J.V. En el Hornbein, sin un solo metro de cuerda fija no puedes vaciarte del todo. Si en un ochomil hay cuerdas fijas, ya puedes estar hecho polvo que con colocar tu "ocho" (tipo de descensor) ya puedes ir bajando sin grandes problemas. En el Everest era otra cosa, psicológicamente es muy exigente, había que bajar 3000 m. sin ningún tipo de apoyo, cuerda, oxígeno, ni otras expediciones. No puedes darlo todo, hay que saber hasta dónde puedes llegar. Fue muy bonito, compromiso, alpino, sin medios. Legamos a 8500 m.. Ahí teníamos que haber subido ¡cagüen diez! (vuelve a lamentarse) pero claro, Loretan y Troillet sólo hay dos, pero estuvimos muy cerca. L.M. Has declarado que te interesa otro tipo de montañismo, no sólo los ochomiles. De hecho has conocido muy variados lugares, Canadá, Yosemite, Hielo Patagónico, Trango, etc ¿Cuál recomendarías a un montañero con inquietudes similares a las tuyas y que tuviera, claro está, tuviera tu nivel? J.V. Pues directamente a los Alpes. Sí, sí, a los Alpes. Hay infinidad de cosas para hacer, todos los niveles, sin gastar una pasta. La mejor relación calidad-precio. Himalaya es muy guay, es muy mediático pero no dejas de estar dos meses para hacer 10 días de actividad. En Alpes puedes encontrar todo lo que desees, un abanico muy amplio. Hombre, pierdes el componente de aventura-exploración, claro. Por ejemplo el lugar de la última expedición (se refiere a la vertiente tibetana del GII) sí que hay de eso: valles donde no hay nadie, ríos de deshielo donde no hay puentes y que sólo puedes cruzarlos a lomos de camello, si no el agua te arrastraría. De hecho, si a al regreso no vienen a buscarte igual ahí te quedas. Son áreas a las que va "chalao" cada cuatro años, cinco años...Ahora bien, esto no puedes pedir a la gente. Yo entiendo a la gente que dispone de un mes de vacaciones que vaya por Pakistán, que no puede permitirse problemas de logística. Al final el tema este de la exploración queda para unos pocos privilegiados, con financiación por detrás. La gente hace lo que puede, se gastan un millón y como para exigirle encima que exploren. Son las entidades, los programas como Al filo quienes tienen que abrir brecha en este sentido. L.M. Tendemos a pensar que el montañismo vasco goza de buena salud, muchos ochomiles, muchos ochomilistas, muchos federados, muchas actividades,...Cuantitativamente sí, pero... J.V. Efectivamente, cualitativamente no hay tanto, faltan actividades punteras, comparativamente hay países cuyas actividades son más interesantes, los eslovenos, ucranianos, los rusos, con algunas actividades punturas aunque de estilo algo cuestionable, algunos suizos y americanos con chispazos muy interesantes en estilo alpino, Steve House o Bavanov por ejemplo. Siempre tendemos a mirarnos mucho al ombligo pero actividades de calidad todavía faltan. Tampoco somos menos que otros países, estamos en el montón. Este año con el 50 aniversario de la primera al Broad Peak había allí 20 expediciones, cuerdas fijas, huella abierta, como en el Mont Blanc. A nivel personal hacer esa cima está muy bien pero hay que saber distinguir qué es actividad de calidad a nivel mundial y eso es: primeras repeticiones de vías duras, nuevas aperturas y ascensiones en estilo alpino. L.M. Como vive tus expediciones alguien como Angel Rosen, tu padre, montañero y representante de una época emblemática del himalayismo vasco. J.V. Hombre pues con bastante interés. Tengo la suerte de que comparto con él mis experiencias, sigue con interés las evoluciones de las expediciones, mira en internet los lugares que atravesamos. A las vueltas charlamos sobre ello, con el gusto del que entiende perfectamente y valora todo cuanto acontece. L.M. Dopaje, Oxígeno artificial, un debate interesante al menos. ¿Te afecta, te importa? ¿ cómo te posicionas? J.V. El que quiera que lo use. Lo que no vale es volver diciendo he hecho ésto o ésto otro y resulta que lo ha hecho con oxígeno, con cuerdas fijas, tras la huella abierta. Eso hoy día no debe valer como logro alpinístico, ahora bien a nivel particular nada que objetar. El problema es contar la verdad y es que se miente mucho. L.M. Mañana te nombramos presidente de la Federación Vasca. ¿Cuál sería tu primera acción? J.V. No me jodas, no sé, esto es difícil. Bueno en lo que a mi campo se refiere, mayor apoyo a gente que quiera hacer cosas nuevas, a formación de jóvenes aquí en Pirineos, Alpes.... Dejar de patrocinar ochomiles por vías normales, que todavía queda algo de eso. L.M. Y página web. J.V. No, por ahora nada. L M. Por último Juan, ¿tu próximo viaje? J.V. Pues en octubre me voy con Mikel Zabalza al Kasun Kanguru, a probar una pared de hielo. Una expedición de dos amigos. LM Y es que Juan tiene la suerte de poder compaginar sus salidas "particulares" con expediciones de envergadura y exploración. Todos le quieren como compañero para las alturas y ya sabemos por qué. Muchas gracias Juan por tu amabilidad Eskerrik asko ta zorte on |
Juan Vallejo en un campamento base del Everest. (Foto: bbk.es)
Juan Vallejo en la tienda Landher.
Juan Vallejo en la Torre sin Nombre del Trango.
Ferrán Latorre, Alberto Iñurrateg y, Juan Vallejo en su intento de ascensión al Everest a través de su cara norte por el corredor Hornbein en 2006. (Foto bbk.es)
El Corredor Hornbein en el Everest. (Foto: bbk.es)
Juan Vallejo en la cima del K2. |