29/06/2010
Ahora que por aqui aprieta el calor, os ofrecemos una noticia fresquita, con sus cascadas de hielo, sus temperaturas bajo cero, y su nieve polvo hasta la rodilla. Es Alaska, el nuevo paraíso del alpinismo!
Se agradece en estas tardes de termómetros disparados un poco de hielo y nieve, aunque sólo sea en fotos... Ya hemos guardado las botas gordas y los piolets, (bueno, no todos, que alguno sigue esquiando todavía...) pero en el fondo, nos sigue gustando verlo igual que en pleno febrero.
En esta ocasión, son Colin Haley y Bjorn-Eivind Artun los que reportan su actividad tras un viaje de algo más de un mes a Alaska. Y es que Alaska se está convirtiendo en la Meca del alpinismo de dificultad, cuenta con grandes alturas, paredes muy verticales, cimas desconocidas, y muchas horas de luz para ascensos non-stop. Ya lo decía Mark Twight, si no paras a dormir, no tienes que cargar con la tienda, y eso es una ventaja....
Colin explica en la revista Alpinist:
Volamos al glaciar Kahiltna el 13 de mayo, y de inmediato nos pusimos con la West Buttress del Denali para aclimatar. En pocos días estábamos ya ganando altura, intentando esquiar por la ruta Orient Expres. Las peligrosas cornisas nos harían desistir. El 25 de mayo escalábamos la ruta Messner hasta la cima, y volvíamos a bajar. El día 29 volvíamos a la cima por la West Buttress. Fin de la aclimatación.
La noche del 8 de junio, salimos con equipo ligero para intentar la arista Cassin, esperando batir el record de velocidad en poder de Mug Stumps en el año 91 (15 horas de escalada para la arista, y algo más de 27horas subir y bajar desde la cota 4.300m.)
La previsión era penosa, y nuestro intento contaba con el "aliciente" de montones de nieve fresca. (...)Cruzamos la rimaya a las 4:10h, y nos equivocamos en la ruta del colouir de los japoneses, entrando en una chimenea mixta difícil. Llegando a la primera banda rocosa, el tiempo se estropeó. A pesar de todo, hicimos un tiempo excelente hasta los 5.180 m, unas 11 horas. Las duras condiciones de nieve (3 horas para los últimos 300 metros) hicieron que alcanzáramos la cima tras 17 horas desde la base, y el campo base de nuevo, tras 28 horas de actividad. Llevamos 20 metros de cuerda, pero escalamos en ensemble toda la ruta.
Tras la escalada de "aclimatación" y un par de días de descanso, nos dirigimos a nuestro verdadero objetivo, abrir una nueva via en la sureste del Mt Foraker. A pesar de la subida del barómetro el día previo a la partida, la aproximación a la pared la hicimos dentro de una ventisca, en un blanco total en el que no veíamos nada. Pusimos la tienda, asumiendo que al dia siguiente nos bajábamos. Sin embargo, la mañana del día 13 amaneció despejada. (...)
Comenzamos la escalada en ensemble, tan rápido como nos era posible, en el terreno más peligroso y expuesto de la vía. Conseguimos estar a tiro sólo 2 h y 10 minutos. Por suerte, nada cayó en ese tiempo.(...)
Por encima, encontraríamos escalada variada, la sección clave, muy técnica , pero con buena roca, de hasta M6, varios tramos mixtos de dificultad, y una interminable pendiente de hielo de 60º
Escalar toda la noche, combinado con unos calcetines mojados me han provocado congelaciones en los dedos gordos de los pies.
Cuando salimos al tramo común con la arista francesa, paramos a descansar y fundir nieve. Tras un último esfuerzo, llegaríamos a la cima a la 1 PM, tras 31 horas de actividad. El cielo se estaba cubriendo, y decidimos comenzar el descenso. Aunque nuestro plan era bajar del tirón, el mal tiempo nos obligó a refugiarnos. Media botella de gas, un puñado de barritas energéticas y sin saco de dormir, la espera se presentaba dura...Pero cuando amaneció sin mejoría aparanete, nos dimos cuenta que nuestra única opción era descender, hiciera el tiempo qe hiciera. Elegimos la ruta noreste para ello, a pesar de que lo único que sabíamos de ella es que se abrió en el 66 por un equipo japones, y que muy poca gente la ha escalado en la última década. (...)
Tras un descenso entretenido volvíamos al base tras 71 horas de actividad intensa. Tuve alucinaciones. Además, los dedos que se me habían congelado se reanimaron durante el descenso, lo que me provocó fuertes dolores durante toda la bajada y en el trekking de vuelta.
Parece que ahora mis dedos están bien, aunque intentaré no llevar pies de gato ajustados por una temporada...
Niuestra ruta se llama Dracula, y queda así: M6R AI4+ A0, 3.160 metros"
Más info y relato completo de Haley en Alpinist
y un montón de fotos en